sábado, junio 26, 2004

De como fui víctima de la BANANA MORTAL

Yo a veces pienso que en algún momento se me acabarán las historias y que mi blog morirá muy pronto... Que absurdo jajaja!! Si son precisamente esos momentos en que comienzo a recordar historias como la que narraré a continuación:

Era la temporada playera del 97, la que mis amigos recuerdan como su “temporada magnífica”, para mí tan sólo fue una de tantas, además en esa época yo no existía, sin embargo estaba en todos lados y sin mí muchas de las cosas dañadas de aquella temporada nunca habrían ocurrido... Si o no Elb??? Que loco!!!

Bueno... recuerdo que para esa temporada mis viejos se rajaron y alquilaron una casa en san lorenzo, cerquita de la Papa Bestia. Ahí llegábamos con mis otros primos y la pasábamos del hp... Recuerdo también que en las noches después de un largo día en la playa nos instalábamos en el cuarto de la tele a ver “la nena”... Que loquísimo!!! La nena la rompía jajaja...

Un buen día, como era costumbre, fuimos a la playa de Chipipe, al lado del yacht, donde siempre nos ubicábamos. Ahí nos encontramos con mis otros primos, un par de fichas a los que llamaré “Robgran” y “Chispas”. También apareció a unos 3 parasoles de distancia otro personaje al que denominaré “Fucking moran”. Entre todos disfrutamos de una agradable mañana en la playa jugando pelota, jodiendo con la arena, metidos en el mar con los bugui buguis jajaja (morey boogies o bodyboards), etc... en fin estuvo muy divertido.

De repente a uno de mis fichosos primos se les ocurrió la brillante idea de dar un paseo en la banana, a lo que yo no me negué porque si me atraía la joda de estarse cayendo al agua. El problema de todo esto fue con quienes iría. Mis compañeros de banana fueron mis fichosos primos, “fucking moran”, y otros primos más sanitos...

Así que cancelamos el valor del paseo al caballero de la banana y nos embarcamos en aquella banana ahora de muy ingrata recordación para mi. Todo comenzó bien, el señor bananero nos llevaba a una módica velocidad en que el paseo se tornaba agradable. De repente uno de mis “primitos” alentó al caballero a que acelere el bote para darle más adrenalina a la locura. El accedió lo que definitivamente hizo más interesante el ride, así como más peligroso.

Caídas iban, caídas venían, la gran mayoría porque mi primito “Chispas” cada vez que virábamos tenía la excelente idea de sacar su pie de la banana y meterlo al agua con lo que conseguía que nos cayéramos de la misma. Hasta el momento todo era risas y diversión.

De pronto después de una de las tantas caídas de la banana, al treparnos nuevamente a la misma, mi ubicación fue de lo más privilegiada (guiño guiño), me tocó el puesto del final, justo detrás de “fucking moran”. Ya era la última vuelta, nos había advertido el caballero, así que le dimos la importancia debida a la misma.

Surcábamos los mares a gran velocidad y como sabíamos que era el final le dijimos que imprima más velocidad... De pronto una vez más mi primito estiró su extremidad inferior izquierda, lo que causó que nos cayéramos de manera estrepitosa al mar, no sin antes tener la fortuna de ver amortiguada mi caída al agua por mi compañero que se situaba delante mío, “fucking moran”, muy amable él...sólo espero que la próxima vez no lo haga con su rodilla sobre mi nariz.

Por suerte no quedé K.O. después de este incidente, y cuando salí a flote noté que el agua que me rodeaba tenía cierta coloración rojosa que definitivamente no era normal, y aparte me invadía un severo dolor de cabeza, que naturalmente se debió al golpe.

El caballero, muy preocupado él por mi situación, me instó a rápidamente volver a ubicarme en la banana para poder regresarme a tierra firme y recibir la atención adecuada para mi dolencia... Maricón hp, en vez de treparme al bote, que era lo más apropiado tomando en cuenta que estaba repleto de sangre y muy mareado por el golpe. Si me volvía a caer me iba a la verga y lo mandaba a la reverga... (Disculpen mi léxico)

Una vez ya de vuelta en la playa me dirigí inmediatamente al parasol donde estaban mis padres y al verme, muy consternados ellos, me preguntaron qué pasó??? A lo que yo sólo decía: “maldita banana”.

Me llevaron de inmediato al policlínico de la armada donde me acomodaron mi tabique y le dieron sutura a mi herida... muy doloroso el proceso por cierto, cero anestesia. También me enyesaron la ñata y lo tuve que usar durante un mes... Parecía un monstruo con esa pendejada. Lo bueno de eso es que las peladas se me acercaban y decían: “Ohhh pobrecito!!! Pero qué te pasó???” y cuando les contaba lo sucedido me daban mucho cariño jeje...

Bueno, he ahí lo ocurrido aquella fatídica tarde de temporada... Esa vez sí que aprendí la lección: Podré tirarme de un avión en paracaídas, hacer bungee, ir a los rápidos, comer comida expirada, en fin, toda clase de deportes extremos... pero nunca volveré a treparme a una banana... y mucho menos con mis queridísimos primos y “fucking moran”.

domingo, junio 20, 2004

De como mi Playstation hizo debut y despedida el mismo día

Si mal no recuerdo esta historia data del año 98. Ay!! Qué ilusión la mía cuando mis padres me dieron la noticia de que finalmente decidirían invertir en sana diversión para su hijo y adquirirían un Preisteishon (Playstation), apenitas salidito al mercado.

Recuerdo que la última consola que tuve hasta ese momento fue el super nintendo, que llenó de muchos momentos priceless e inolvidables mi niñez y preadolescencia... Qué grato es recordar cuando cada vez que nos reuníamos con mis primos, sin importar la ocasión, armábamos un campeonato de super soccer con nuestras propias reglas (jugábamos con la regla de que no se podía aplicar el raje, de lo contrario había que meterse un autogol)... Recuerdo que mi equipo era la azzurra, ese Rocco era un dios!! y por lo general llegaba a la final, unas ganaba y otras no, pero qué diversión que era!!

La jornada de partidos siempre tenía una duración bastante larga por lo que ya cuando el hambre acechaba llamábamos al 522280 (cinco veintidós dos ocho cero, recuerdan la propaganda de pizza hut para pedir a domicilio?), y pedíamos bajito 2 familiares de jamón y queso con la colosa para acompañar.

Cómo olvidar también las madrugadas que uno se pasaba en ciertos juegos en los que no existía el password para llegar al nivel en que quedabas y había que amanecerse hasta ganarlo... Cómo hervía ese aparato de tantas horas de uso, jajaja...

Bueno regresando al tema después de irme por la tangente un momento, mis padres llegaron un buen día con el Preisteishon a caleta. Era novedoso el aparato, uno que estaba acostumbrado a los cartuchos y ahora los juegos venían en sidi (cd)... Aniñado!!

Entonces ese día llegué al colegio y le di la buena nueva a la people, y les dije para que cayeran a caleta para estrenar mi aparato (cuidadito los mal pensados!!)... Yo para esa época aún vivía en el sur. Invité al team sur, “Jabs” y “Cadón”, al toleteado, a “Calo” y unos otros que ya no se me hace el recuerdo.

Llegamos después de clases en la buseta, jameamos y nos instalamos en mi cuarto a jugar. Para esto, recién estaba conectando la consola por 1era vez, ni yo la había usado aún.

Si mal no recuerdo, nos pusimos a jugar FIFA y Soul Calibur que llevaron los muchachos. Ahí con Mitsurugi le di palo a “Calo” y a “Cadón” jajaja, mis perras jajaja. Luego se vino un mini torneo de FIFA y ya pues yo soy medio malo para ese y me dieron la del zorro. También me había venido junto con el PS un demo que estaba buenísimo, con hartos juegos, al que también le dimos buen uso durante la velada jueguística.

El calor del momento hizo que la gente se volviera loca, y comenzó la huevaa... De repente comenzaron a hacerle rume a uno que no se me hace el recuerdo, y para mala suerte mía (o ya debería decir para suerte mía, porque yo sólo tengo un tipo de suerte, y no es de la buena) mi brand-new consola de entretenimiento, mi estación de juego, mi aparato de 150 dólar (que para esa época era harto billete)!!... estaba debajo de ese desafortunado individuo sobre cuya humanidad yacían unos 6 cuerpos (que estoy casi seguro que era “Cadón” ese desafortunado ya que a él le encantaba hacer de colchón)...

Yo me encontraba muy hilarante como espectador de los desmanes, hasta que al calmarse todo, uno a uno se iban levantando e iban dejando a mi vista y paciencia un objeto de color grisáceo y de dimensiones parecidas a las de mi aparato, lo que provocó que pasara de la risa a un estado de incredulidad ante la situación...

Por supuesto, inmediatamente los mandé a la verg... a todos, pero la puteada fue mayor cuando me golpeó una imagen aterradora... Mi demo también estaba debajo de ellos... Terminó rayadísimo, era uno de los mejores demos de toda la historia y apenas pude usufructuar de él durante un par de horas...

Después de los incidentes traté de hacer uso de mi consola, pero la misma ya no quería loadear, y la única manera de que lo haga era dándole vuelta al aparato, es decir, poniéndolo de cabeza. Yo sí había escuchado de esta sui géneris situación con este modelo, pero a la gente normal le ocurría después de varios meses, no al día de estrenarlo!!! Pero les aseguro que aprendí la lección, aquella vez sí lo hice a diferencia de muchas otras... Nunca más invitar a nadie a jugar con mi nueva consola, al menos hasta darle muy buen uso a la misma.

De todas maneras poco tiempo después terminé vendiéndolo por un culo jeje, pero por el #1, no la #2, eso fue mucho después...

jueves, junio 10, 2004

De como una vez fui hurtado (y no Bam Bam) por unos maricotas

Que mal trip el de aquella noche jajaja!!! Lo que ocurrió sólo me pasó por huevas... No por HUEVAAAZO!! Por huevón!!

Bueno, mi nochecita comienza muy temprano, era un domingo a las 8 pm cuando llamé a una amiga a la que llamaré “Bridgetto”, y le dije para salir a “conversar” (las comillas son porque obviamente yo no quería conversar, yo buscaba el punto dominguero) a lo que ella no rezongó.

Para los que no saben, “Bridgetto” es una amiga que conocí en una de mis típicas vueltitas por “ahí” (no sé ni porque lo digo de esa manera si ya todo el mundo sabe donde es). Bien buena la desgraciada, jaja. Ella será un personaje que les resultará muy familiar en el futuro.

De vuelta a nuestra historia, me dijo que la espere en el Supermaxi del sur, en el parqueadero, y así lo hice. Como al llegar ella no asomaba por ningún lado, me acosté a esperar y la llamé para ver por dónde andaba. Me dijo que ya estaba llegando.

Apareció en un Corsa concho de vino nuevito...un taxi amigo. Se bajó y subió al que ha sabido ganarse el calificativo de “vehículo de la perdición”. Luego de esto procedimos a dar una vuelta por la ciudad. Mientras lo hacíamos íbamos conversando una serie de temas DAÑADOS, con experiencias de parte y parte, lo que provocó que yo anduviera todo el camino con mi miembro viril en la garganta de lo ñonca que estaba.

De repente ella se mandó una frase que me bajoneó horrible... Fue algo parecido a esto: “Ay, yo no sé si te gusto o no, tal vez tú en este momento me quieras besar y yo no lo sé, pero tú para mí eres un amigo al que aprecio bastante, y siempre que tengo un nuevo amigo termina queriéndome besar y daña las cosas”
En ese momento tenía que decidir si jugármela o no, ya no había vuelta atrás, si le daba más largas al asunto iba terminar metiéndome de cabeza en aquella zona maldita... La Zona de los Amigos.

Pues bueno, analizando ahora las cosas creo que debí jugármela y darle un beso que le dure hasta el lunes (pero hasta el de la otra semana ya que era domingo)... Lo peor que me podía pasar era que me cachetee y no me vuelva a hablar y después de todo eso no me afectaba en lo más mínimo, pero no lo hice por torreja. Solo una vez en la vida me la he jugado sin estar 100% seguro de que la man quiere, para esas cosas sí arrugo.

Como ya sabía que no iba a pasar nada di la noche por terminada y la fui a dejar a su casa en uno de los viajes más tenebrosos de toda mi vida. Creo que nunca he estado tan paniqueado manejando por un lugar como lo estaba en este.

Ella vivía bien en el sur, no sé como se llama eso pero sé que es como si te fueras por Bellavista cruzando el puente de la calle Portete y vires por una de esas calles y te metas donde ni el Diablo pena porque fijo se lo entucan. Era un barrio bien pobre y peligroso. La casa de la man era una cosa diminuta con un frente que era una lámina de aluminio de esas que se usan de techo en algunos lugares y una puerta únicamente asegurada por un alambre... y lo peor es que la casa era bien metida en ese sector... No tenía idea de cómo salir!!!
“Bridgetto” antes de bajarse me dio unas pautas para ir de regreso a la civilización y fuera del lado oscuro, y me pidió que le mande un mensaje cuando llegara a mi casa para saber que estaba bien... Muy liiinda ella preocupada por su amiguiiiitooo.

Con esas indicaciones partí en busca de un mejor porvenir fuera de esa zona de malas vibras y energías negativas. Después de tontear por varios minutos lo conseguí, y apenas lo hice sentí como mi respiración se normalizaba, mi corazón dejaba de latir tan aceleradamente, y mi boner comenzaba a volver...

Puesto que la noche aún era muy joven, y yo continuaba aún muy queso, decidí pasar por Boca Nueve y tasar unas cuantas tapus, aunque sólo sería eso ya que andaba sin un solo peso.

Pasé por ahí y el material visual era muy escaso, así que tomé la decisión de dar por terminada la noche e ir a reposar a mi comodísima cama. Tomé rumbo a casa por la Av. Quito cuando a la altura de Vélez me pareció observar lo que era un mujerón. Estaba deliciosa!! Tenía que darme otra vueltita para tasarla bien. Ay de mi, si tan solo me hubiera hecho caso cuando me dije en ese momento: “No David, ya es tarde, vámonos a dormir”... Pero si lo hiciera cada vez que lo digo ni yo estuviera aquí escribiendo esta sarta de pendejadas ni uds. leyéndolas.

Pues bueno, al volver y acercarme a la acera donde se encontraba, me detuve para “saludarla” y , como era demasiado buena para ser mujer, averiguar si al nacer le pusieron pulserita rosada o celeste.

Pues tuve razón... era demasiaaaado buena para ser mujer. Ya habiendo descifrado aquel enigma decidí dirigirme hacia mi hogar. Una cuadra más adelante (aún por la Av.Quito) me cogió la roja y me detuve. De pronto apareció una jauría de locas y como estaba muy cerca de la acera, por lo anterior relatado, se acercaron a la ventana de mi vehículo detenido.

En la parte de atrás de mi auto reposaba un cd case con todos mis cd´s que justamente había llevado para la ocasión (era la 1era vez que llevaba mis cd´s para tocarlos en mi carro). También tenía mi cel (en realidad era el de mi viejo pero lo usaba yo en ocasiones como esta) y mi billetera en el panel del carro ya que me los había sacado del jean porque me incomodaban la pierna y el trasero respectivamente.

Me comporté de lo más normal con “ellas” porque si te freakeas lo notan y es peor. Una de “ellas” se puso delante de mi carro y se acostó en el capot, por lo que no podía avanzar, mientras las otras seguían metiéndome ficha. Mientras conversaba con las otras, la que estaba en el capot me agarró distraído y trató de treparse a mi carro, a lo que inmediatamente aceleré para evitarlo y una de las que estaba en la ventana al ver esto se estiró como tratando de agarrar algo del panel. De esto último no me percaté hasta después.

Yo ya me dirigía a mi casa riéndome de mi mismo por las cosas que hacía cuando de repente recordé el pedido de “Bridgetto” de mandarle un mensaje cuando me dirigiera a mi casa y muy sarcásticamente me decía: “vamos a escribirle para decirle que estoy bien”, mientras reía de forma maliciosa... risa que se vio interrumpida de manera abrupta cuando tripee: “Y mi celular???”
Que loco!!! Mi cel ya no estaba, fue entonces cuando recordé que al acelerar uno de ellos (o una de ellas, como sea) trató de tomar algo del panel. No quería creer en esto último así que pensé que estaba caído, como tantas otras veces, dentro del carro, y lo busqué por todos lados sin obtener un resultado positivo.

En ese momento no razoné bien la situación. En lo único que pensaba era en la manera en que había cagado a mi viejo su camello ya que en el cel estaban todos los números de clientes, contactos, etc,

No lo pensé más, di media vuelta y retorné volando al lugar de los hechos donde aún se encontraban “ellas”. Me detuve junto a “ellas” a exigirles que me devuelvan el cel. Eran unos 8 travas los que estaban y mientras les pedía que por favor me lo devuelvan, uno de ellos tomó mi billetera que continuaba en el panel. En ese instante me puse pálido, sabía que por esto si me tendría que bajar a recuperarla, ya que en ella se encontraba toda mi documentación y si la perdía cagaba. 8 travas contra mí, la matemática no funcionaba y para colmo es bien sabido que los travas saben defenderse bien, en su mundo es muy necesario.

Por suerte, al tratar de sacar una de las tarjetas que tenía ahí, se le cayeron unos pesitos que humildemente tenía guardados y cuando se agachó a recogerlos me estiré y le quité mi billetera, tan solo habiendo perdido unos 5 dólar.

Continué abogando para que me devolvieran el cel y sin darme cuenta, por el otro lado, un trava negro metió su mano hacia el asiento de atrás, hurtó mi cd case y huyó desapareciendo entre la muchedumbre.

Al ver esto me di cuenta de que así no iba a lograr nada, entonces arranqué y fui en busca de la ley que unos segundos antes habían pasado en uno de sus vehículos. Los encontré a una cuadra de los hechos y les expliqué mi situación. Los travas al ver esto huyeron despavoridos, pero gracias a la oportuna acción de la policía nacional dimos con ellos de manera muy rápida en una calle aledaña. Lastimosamente el perpetrador del hurto de mi cd case ya no estaba y nunca se encontró ni al autor del robo del cel ni el aparato.

Para colmo de males las cosas después se tornaron en mi contra ya que los policías ahora me preguntaban qué hacía yo con maricones??? Traté de explicarles que no estaba seduciendo maricas ni buscando hacer uso de sus servicios, sino que fue una confusión de la que fui objeto, aunque me pareció que no me creyeron. Después de esto fui en búsqueda del trava que hurtó mis cd´s yo solo.

Pasé por la 1ero de mayo buscándolo pero no lo encontré. De repente un sujeto que se encontraba en aquella calle, de aspecto normal el individuo, me llamó y me preguntó que si yo buscaba a “la negra”, refiriéndose al trava negro. Le dije que sí y me endosó el dato de donde estaba en ese momento para que vaya rápidamente y lo alcance ya que pronto se dirigiría a su casa. Incluso muy comedidamente se ofreció a acompañarme a buscarlo hasta su casa... tan liiindo él. Después de tantos errores aquella noche ya no quería sumar uno más a la larga lista.

Busqué el lugar donde me dijo que se encontraba el trava pero nunca di y pedí ayuda direccional en el PAI. Un policía muy amable me dio las indicaciones de cómo llegar hasta ahí y me dirigí en su búsqueda.

Como andaba muy ofuscado manejé pésimo, incluso me metí una vez en contra vía y me pararon 2 veces los pacos, pero cuando les expliqué la situación, por más raro que suene, me dejaron en paz, sin un solo dólar de por medio.

Nunca di con el lugar así que volví al PAI por más ayuda pero ahora, para hacer de esta noche más increíble aún, el policía no me quería ayudar porque según él cuando me alejé la 1era vez que le pedí ayuda hice un gesto como de que me valía verga su ayuda, cuando en realidad el gesto que hice fue de que lo que valía verga era yo por hacer tantas huevadas. Traté de explicarle pero estaba cerrado y no quería escuchar, así que tiré la toalla y ahora tan solo estaba pensando cómo carajo explicarle a mis padres lo ocurrido sin que me crean maricón, y peor aún, maricón putero.

No dormí por el resto de la noche pensando qué decirles, sin encontrar una respuesta, así que opté por una verdad a medias. Al final me terminaron mandando a la mierda por arriesgar mi vida por un celular que no costaba más de 50 dólar, y tenían toda la razón. Por suerte no me pasó nada más, pero esa noche fui un huevonazo!!

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